El enfoque integral hace posible crear una célula de producción integrada óptimamente con una alta eficiencia, calidad y transparencia. Mediante la integración completa de todos los periféricos se consigue un proceso de producción continuo y estable. Unos sistemas de asistencia inteligentes vigilan y optimizan continuamente los procesos, aumentan la disponibilidad de la instalación y aseguran una calidad alta y constante de los componentes. El concepto de automatización compacto garantiza además una máxima productividad en un mínimo espacio, también en condiciones de sala limpia. La solución se complementa con optimizaciones inteligentes de energía y del proceso que reducen el consumo de recursos y aumentan la productividad. Gracias a la interconexión continua, procesos de conversión rápidos y un concepto preventivo de mantenimiento y de piezas de repuesto se logra una producción en serie rentable con un TCO reducido.
La célula de producción está totalmente preparada para la validación de parámetros y permite realizar una validación rápida y segura. El resultado es una producción reproducible en todo el mundo con el máximo nivel de calidad y con un tiempo de comercialización mínimo.